Educar desde la intención requiere de los padres voluntad

Un temor común en padres primerizos es pensar en la educación de su hijo en esta época con las condiciones sociales que vivimos.  Se dicen frases como:

esta sociedad está perdida, como vamos a proteger a la niña

la educación no es la misma de antes, los valores se han perdido

la sociedad vive una crisis de valores, no hay respeto, vivimos en un total libertinaje.

Educar desde la intención o con intencionalidad requiere de los padres voluntad, orden, constancia y un fin u objetivo; plantearse:

  1. ¿Qué tipo de persona deseamos que sea nuestro hijo, para cuando sea adulto?
  2. ¿Qué valores deseamos inculcarle?
  3. ¿Qué deseamos desarrollar en él, para que sea una persona integral?
  4. ¿Cómo queremos que sea y que esté en determinada época de su vida?  

Implica educar con ternura y firmeza, con perseverancia y presencia, educar desde el amor.

Educar con intencionalidad

Educar con intencionalidad es enseñar virtudes para inculcar hábitos, valores que sirvan de soporte sobre los cuales nuestros hijos puedan tomar sus propias decisiones.

Tener clara la misión de la familia como pilar de la sociedad, tener identificado que es aquello que nos caracteriza como familia y estar alineados y ser congruentes con ello.  La educación en valores fortalece la personalidad y la actitud, no pierde validez en el tiempo. El hijo necesita límites para crecer, límites flexibles que le den seguridad y a la vez capacidad de acción; que le permitan saber donde moverse, siempre sobre los cimientos de los valores familiares.

Tiempo familiar

Es necesario pasar tiempo familiar, donde se pueda planear, enseñar, resolver problemas, conversar, apoyarse y divertirse.  Saber que no siempre las cosas serán como las planeamos, que cuando un miembro de la familia declara que le va mal en la vida, está manifestando que no tiene un norte, un objetivo de vida, un sueño que lo guíe y lo motive; pero que con apoyo en los valores familiares toda dificultad se superara, se tomara la lección y se seguirá la vida fortalecidos.  Eso lo permite la educación intencional, la certeza de unas bases que soportan y permiten a cada miembro de la familia levantarse ante cualquier reto o situación.

El prestigio como padres se logra cuando las orientaciones ofrecidas, dan como resultado el éxito de los hijos.

Considero que lo más importante en esta etapa que vivimos es estudiar, educar y vivir desde la ética, moral y valores, de esta forma los niños crecerán sobre una base resistente de valores que les servirán toda su vida.

 

About Edgar Cabello

Padre. Esposo. Ingeniero. Reflexólogo. Asesor Familiar. Psicolingüista. Life Coach y Coach Transaccional.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*